Carta abierta a la opinión pública
Nosotros y nosotras, hombres y mujeres que hacemos parte de las organizaciones sociales y populares, defensores y defensoras de los derechos humanos, quienes hemos venido luchando contra la aplicación de un modelo de marginación, exclusión, explotación, saqueo, militarización, y guerra sucia contra nuestras comunidades, y organizaciones sociales y populares en todos los rincones del país; hemos sido testigos de la sistemática y violenta arremetida de los últimos años desde los gobiernos nacionales hacia el pueblo araucano, sus comunidades, y sus expresiones organizativas. Esto aplicado en la persecución, encarcelamiento, asesinatos colectivos, desapariciones forzadas, masacres indiscriminadas, militarización de la vida civil, y saqueo de los recursos energéticos favoreciendo los intereses de las empresas transnacionales.
También somos testigos de la riqueza energética, de la biodiversidad, y la hermosura incomparable de los paisajes araucanos, pero lo más importante: la sencillez y calidad humana de las gentes que allí habitan, sus trabajos diarios para producir bienestar y desarrollo no solo para sus familias sino para el departamento y el país. Somos testigos del gran acumulado histórico de las expresiones organizativas de las comunidades y la titánica resistencia que ha venido manifestando en la lucha por su soberanía, autonomía, defensa y permanencia en su territorio; esta lucha dada por los hermanos y hermanas araucanos es un ejemplo a nivel nacional e internacional y por ello siempre hemos estado dispuestos y dispuestas, a acompañarlos en sus propuestas y resistencias.
“Para estas comunidades araucanas y sus expresiones organizativas, nuestro reconocimiento, apoyo y solidaridad incondicional”.
Hoy también somos testigos y lo manifestamos con profunda preocupación como dos organizaciones insurgentes, tienen un enfrentamiento militar en el territorio araucano, afectando e involucrando con sus contradicciones a las expresiones organizativas legitimas y legalmente constituidas, facilitando con sus actitud la explotación e implementación de los intereses que favorecen a las empresas transnacionales, y en contra de los cuales siempre las organizaciones sociales y populares han luchado.
Ante esta grave situación, hacemos un llamado al Ejército de Liberación Nacional ELN, y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC EP:
1. Exigimos el total respeto a las comunidades araucanas y sus expresiones organizativas.
2. No involucrar en sus contradicciones a las comunidades, sus expresiones organizativas, sus líderes y a la población araucana en general.
Bogotá Abril 28 de 2006
Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia.
Corporación Social para la Accesoria y la Capacitación Comunitaria COSPACC
Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos. FCSPP
Proceso de Comunidades Negras. PCN.
Corporación Sembrar
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos. SINALTRAINAL.
Coordinador Nacional Agrario. CNA.
Corporación Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos. CPDH
Instituto Nacional Sindical. CED-INS
Asociación Minga
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