Octubre 25 del 2004


CARTA ABIERTA


Hoy me encuentro secuestrado por el actual régimen colombiano, en las cárceles diseñadas por el Plan Colombia. Pero la dignidad y la libertad de pensamiento transcienden, como un ave fénix, los barrotes y celdas de la represión y tiranía estatal.

Hoy y durante casi tres meses de cautiverio por parte del gobierno hacia mi integridad física, recuerdo dentro de mi libertad de pensamiento , de justicia y verdad, que nunca me lograron castrar ni encarcelar los principios que hemos adquirido al lado de nuestros hombres y mujeres que han visto que la guerra y la persecución les arranca sus anhelos, sus raíces y sus tierras, solo por el hecho de vivir en territorios con recursos petroleros que son entregados junto a la soberanía a las multinacionales.

Pero me satisface en el alma, y me tranquiliza que seguimos contando con tu apoyo, que desde tu sitio de trabajo, con tus acciones urgentes, con los plantones, con las cartas de aliento, con la protesta ante embajadas, con las visitas ante embajadores colombianos, con la gestión ante organizaciones amigas, con las visitas a nuestras regiones, con la exigencia de justicia y verdad; con todos estos hechos demostramos que no estamos solos ante la estigmatización y aniquilamiento de las comunidades que aún nos atrevemos a contar las verdades del Régimen Político Colombiano.

Recuerdo las grandes experiencias que logramos compartir durante la gira, hechos que me han marcado en lo personal y a los miles de habitantes de nuestras región, pues no dimensionábamos el gran apoyo real que ustedes realizan en cada lugar donde viven a favor de las comunidades que se resisten a vivir con la impunidad y el sometimiento del miedo y la muerte. Poder mostrar la realidad de nuestra región y el país al mundo es lograr descargar los espíritus de tanto peso de dolor e injusticias, pero lo mejor es saber que ustedes también se sumaron a la gran cadena humana que exige Justicia, Verdad y Reparación.

En estos momentos, se que me han hecho muchos atentados para callarme, pero no lo han logrado, entonces se ensañaron por judicializarme como a muchos más en nuestra región, pasándonos las cuentas de cobro por buscar justicia alternativa y solidaridad, inclusive están calumniando que los viajes al exterior fueron dentro de planes subversivos. Esto lo hacen porque conocen del peso y la contundencia que tiene la presión internacional ante las políticas de Seguridad Democrática y Plan Patriota.

Amigos y amigas, el calor tuyo y la solidaridad hacia nosotros, serán el fuego que calentarán los barrotes de las mazmorras, pero lo más importante es que mantendrán nuestro pensamiento, nuestro corazón, vivos y libres para continuar dando la lucha por la Verdad, la Razón y la Convivencia.

Hoy más que nunca necesitamos del aliento y calor humano que ustedes transmiten, que nuestro más grande deseo este final de año, es de alegría y unión familiar.


Fraternalmente

Samuel Morales Flórez