PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO DE OPINION


EN COLOMBIA LA IMPUNIDAD CABALGA SOBRE EL PODER DEL MIEDO Y LA GUERRA SUCIA INSTITUCIONALIZADA


Departamento de Arauca- Colombia, Enero 31 del 2005


El paramilitarismo ha sido y sigue siendo una máscara en la aplicación de políticas de terrorismo de Estado. Es el brazo militar clandestino de la oligarquía representada en los terratenientes, industriales, cúpulas políticas y militares, transnacionales petroleras, grandes empresarios y narcotraficantes. Con esta máscara se han ejecutado centenares de horrendas masacres de campesinos e indígenas, generando el terror y el desplazamiento para despojarlos de sus tierras y pertenencias, para despejar territorios donde existen grandes riquezas petroleras o para desalojar sitios donde se planifican grandes megaproyecto, inclusive para eliminar la mínima oposición en el desarrollo de políticas estatales, es el caso del centenar de asesinatos de sindicalistas y defensores de los derechos humanos. Lo más grave, es la manera más perversa de encubrimiento e impunidad del terrorismo de Estado como delito atroz, una impunidad que cabalga sobre el poder del miedo y la temeraria guerra sucia institucionalizada.

Las lagrimas de cocodrilo del General de La República Jaime Humberto Uscategui enjuiciado por la masacre de 20 personas en Mapiripan en julio de 1997, demuestran esta realidad, que no es única, es la constante en todas las atroces masacres ejecutadas en todo el territorio nacional, incluido las más de diez masacres ejecutadas en los últimos tres años en nuestro departamento de Arauca, con vínculos descarados del ejercito de La Brigada 18, Brigada móvil 5 y Brigada 16 de Casanare, denunciadas por la comunidad, pero que siguen en la impunidad debido a la indiferencia de la justicia. No fueron las lagrimas del general las que sorprendieron al país, es la manera descarada como se dilatan los procesos para hacer justicia, no es justo que altos mandos militares activos, congresistas y funcionarios del estado involucrados en este hecho criminal atroz, anden por ahí delinquiendo como si nada hubiera pasado, peor aun, que un alto mando militar implicado como el coronel Hernán Orozco esté exiliado en Miami EEUU un país que se ufana de invadir a los países, que según ellos dan protección a los terroristas, claro lo que pasa es que la creación y promoción de grupos de exterminio ha sido una practica vieja de los EEUU, se recuerda el sufrimiento del pueblo del Salvador, Nicaragua, Chile, etc. Nuestro país no escapó a ese salvajismo de muchos años y con distintos nombres; hoy legitimado y legalizado como las mal llamadas autodefensas campesinas.

Estos criminales encubiertos en la máscara paramilitar, son realmente peces gordos, con capacidad y poder para intimidar, manipular, generar miedo y comprar conciencias. Si un general de la republica como Jaime Humberto Uscategui siente temor por su vida y la de su familia, es fácil deducir el tamaño de los peces gordos que están involucrados en este crimen que conmovió al mundo. Si esto sucede con un personaje de ese nivel, que se espera de un colombiano como un y corriente, especialmente los testimonios de los campesinos e indígenas, como ocurre en el departamento de Arauca. Si esas lágrimas realmente son sinceras, este general debe debelar al pueblo colombiano a esos asesinos encubiertos que han llenado de luto y dolor a muchas familias. ¿Donde están las garantías de este gobierno para que se haga justicia? ¿Cómo si se han pagado grandes sumas de dinero y beneficios a delincuentes para utilizarlos como testigos falsos únicamente para judicializar a la dirigencia social y política? ¿Por qué no se extraditan a esos delincuentes exiliados en EEUU que deben crímenes en Colombia? Como siempre la justicia es para los de ruana, mientras los criminales de cuello blanco continúan inclusive en el gobierno y las instituciones del Estado, nuestros dirigentes sindicales, sociales y políticos continúan privados de la libertad en las mazmorras del gobierno.

POR JUSTICIA Y LIBERTAD PARA EL PUEBLO.


ORGANIZACIONES SOCIALES DEL DEPARTAMENTO DE ARAUCA-COLOMBIA