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BOLETIN No 60
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ROMPIENDO LA MORDAZA |
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Departamento de Arauca-Colombia,Abril 5 del 2006 |
...A UN PUEBLO AL BORDE DE LA FRUSTACION COLECTIVA |
El pueblo del departamento de Arauca ha tenido que luchar contra el abandono del estado y sus agresiones en sus distintos gobiernos por muchas décadas. Ha forjado estas tierras como su hogar, su patria chica, con la fuerza de su trabajo y el sudor de su frente. Ha reclamado sus derechos con desiciòn, valentía y sacrificio mediante la movilización y la protesta social. Ha construido su proyecto de vida proponiendo alternativas de organización y desarrollo social. Ha generado espacios de convivencia civilizada rechazando la violencia, retomando el valor de la palabra como elemento fundamental de la comunicación y el entendimiento. Ha proclamado como consignas inclaudicables el valor de la vida, el respeto de los derechos humanos y el derecho a gozar de un territorio con sus condiciones biofísicas dignas, fundamento esencial para la permanencia de nuestra cultura,. Ha sido la cuna de los sueños, de aquellos que soñamos con una verdadera libertad y justicia social. Un territorio de muchas riquezas naturales, energéticas, hídricas y de biodiversidad, pero sobre todo humanas. Riquezas que han despertado la codicia de gobernantes, políticos, militares y grandes empresas económicas transnacionales. Un territorio donde se encarna el conflicto social, político y armado. Con un pueblo que sufre las consecuencias de la disputa de una guerra, que ha llenado de muerte y desolación a nuestra tierra. Hemos padecido las arbitrariedades de los gobiernos, los abusos de las fuerzas militares, el horror de la guerra sucia paramilitar financiada, e impulsada por el mismo estado y las empresas transnacionales en sus intentos por imponerlas en Arauca y también hemos soportado los desmanes y desaciertos de las organizaciones armadas insurgentes en su accionar de confrontación contra el estado o por sus desiciones particulares de conveniencia política o económica. No hemos sido inferiores a estos desafíos y adversidades, hemos encarado con responsabilidad y sabiduría cada uno de estos episodios, salvaguardando siempre los intereses y aspiraciones como pueblo soberano. No somos el problema, somos parte de la solución. La insurgencia guerrillera colombiana no puede contribuir a llevar a un pueblo al borde de la frustración colectiva. Los últimos hechos de violencia contra dirigentes sociales, indígenas, campesinos y contra sus proyectos socioeconómicos por parte de las FARC-EP tiene desconcertado y en zozobra a este pueblo luchador. Los sectores sociales organizados no pueden ser las victimas de las diferencias entre organizaciones armadas que se han proclamado como revolucionarias, con las cuales el pueblo ha sido respetuoso. Los vientos de democracia y libertad que caminan por América Latina, deben ser motivo de reflexión de la insurgencia armada. Con la esperanza y dignidad de un pueblo no se juega, porque todo acto de represión y de barbarie que atente contra ello será motivo de repudio, porque nadie es libertador, el pueblo se libera así mismo. Nuestros sueños y dignidad serán superiores a las grietas de frustración marcadas por todo acto carente de sensatez humana y consecuencia verdaderamente revolucionaria. |
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Rompiendo la mordaza por nuestros derechos, los derechos del pueblo
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ORGANIZACIONES SOCIALES DEL DEPARTAMENTO DE ARAUCA
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