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BOLETIN No 66
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ROMPIENDO LA MORDAZA |
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Departamento de Arauca-Colombia, Octubre 25 del 2006 |
UNA VERDAD CANTADA, CUATRO AÑOS MAS DE LO MISMO PARA EL PUEBLO COLOMBIANO |
A un poco menos de tres meses de iniciado el segundo mandato, o más bien continuismo de la dictadura mal llamada “Seguridad Democrática de Álvaro Uribe Vélez”, el plan siniestro de los Estados Unidos de Norteamérica muestra sus dientes. El libreto inmodificable del imperialismo está sobre la mesa, para que ese grupo de serviles que hacen parte del gobierno lo apliquen al pie de la letra, a cambio de los elogios del enviado de su amo y del abultamiento de sus cuentas bancarias en el exterior. Acosta del sufrimiento del pueblo colombiano, de la dignidad y soberanía nacional y de la entrega de nuestras riquezas naturales. Es una verdad cantada, para cuatro años más de lo mismo donde se llega con engaño, con los dineros manchados de sangre del narcoparamilitarismo y con el miedo de las amenazas y desplazamientos. Todo esto hace parte de las políticas intervencionistas de la elite capitalista que pretende apoderarse del mundo y se constituye en la mayor amenaza para la humanidad. Con cinismo e inmoralidad sin límites, aparecen las cortinas de humo para opacar los descomunales escándalos que carcomen a la dictadura de Uribe y su farsa autodenominada seguridad democrática. No es extraño para los colombianos y para la opinión internacional, que en pleno proceso de investigación de un grueso número de congresistas comprometidos con el narcoparamilitarismo, tanto en sus campañas como en la tan sonada aprobación de la ley de justicia y paz, o que en pleno aprobación del impuesto a la renta cuyas pretensiones son más dinero de los colombianos para la guerra, y que en plena víspera de la visita del sub secretario de estado enviado del imperio, quien viene a evaluar los resultados del criminal Plan Colombia, para aprobar más recursos para la intervención, ya no solo en nuestro país, sino en los vecinos que luchan por su liberación; coincidencialmente se ejecute un atentado terrorista, que se parece a uno más de los auto atentados de las fuerzas militares cuya opinión ha sido silenciada a un solo grito del presidente a los medios de comunicación, hechos a lo cual los colombianos ya nos acostumbraron. Los colombianos clamamos por la paz, no por la guerra. Los perros de la guerra son los únicos beneficiados del sacrificio de nuestro pueblo. Una paz verdadera debe ir acompañada de cambios estructurales en la vida económica, política y social del país que realmente beneficien a todo un pueblo. Esto requiere de un gobierno que garantice la soberanía de la nación, de nuestros recursos naturales y energéticos; necesita desprivatizar el patrimonio del estado, recuperar su autonomía e independencia económica y política frente al imperio; que se posibilite una verdadera participación del pueblo en las desiciones trascendentales de la nación y que el pueblo recupere sus espacios democráticos de organización y expresión social; que prevalezca una verdadera justicia donde la verdad sea la rectora, no un sistema amañado donde los testigos contra políticos y militares corruptos son tratados como delincuentes, mientras que los delincuentes que se prestan para los montajes contra dirigentes sociales gozan de la máxima credibilidad . La represión y la fuerza es la verdadera muestra de ilegitimidad de un régimen y es también el mejor escenario para reproducir y profundizar la violencia. |
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Rompiendo la mordaza por nuestros derechos, los derechos del pueblo
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ORGANIZACIONES SOCIALES DEL DEPARTAMENTO DE ARAUCA
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