| agosto 2005 Comunicado de Evocación | Remisiones y traslados carcelarios | ||
|
|||
|
Cárceles de Colombia, Agosto 2005.
El ANHELO DE MI CORAZON HA SIDO Y SERA SIEMPRE ELEVAR UNA PROCLAMA UNIVERSAL DE AMOR POR LA VIDA Aunque le tengamos miedo a la muerte y nos duela profundamente perder físicamente a los seres que amamos, o con los cuales hemos compartido etapas importantes de nuestras vidas, la muerte también nos une, nos convoca y nos reúne en torno a los ideales por los cuales lucharon nuestros compañeros sacrificados, esa oscura mañana del 5 de agosto de 2004, esos ideales deben ser puntos de referencia, destellos de proyección en la continuación del trabajo comunitario, la reparación y reafirmación de la construcción del tejido social Araucano y Colombiano, que en su gran valentía estuvo pisando la tierra, que pisaron los muertos y los que quedamos vivos, sintiendo en su corazón la angustia que sintieron nuestros compañeros y derramando una triste lágrima por la cobardía cometida con ellos. En medio de la tristeza, los recuerdos y los alegatos judiciales por nuestro proceso, las condenas del fiscal y el procurador, he sentido gran alegría, por la bella presencia solidaria de Organizaciones Sociales, Religiosas, Comunitarias y de Derechos Humanos nacionales e internacionales que con inmenso sentido humanitario, siguen acompañando mis comunidades, campesinos, indígenas, obreras y sindicales a los cuales les quieren arrancar el alma, pero con cada intento que hacen, más aferradas las vuelven. Seguir luchando, hasta lograr la realización de cada sueño comunitario, mejorar las condiciones de dignidad en cada proyecto de vida, por cada niño y niña que nace y vive, porque después la historia no nos juzgue como seres insensibles e indiferentes ante el dolor, el sufrimiento y las necesidades sociales, por no haber entendido y comprendido el sentido de la solidaridad, de la mano humanitaria, que va de la palabra a la acción dilucidando el amor desinteresado por los pobres y humilde. La misión que la historia de la
vida ha puesto en cada mente y cada corazón, es la misión
del afecto, la equidad, al apoyo mutuo, y el desarrollo en colectividad,
pero aunque la mezquindad de los intereses privados y particulares, pongan
muros de dudas, de atropellos, de códigos represivos en regímenes
de terror, no debemos desfallecer en el empeño por construir una
vida colmada de dignidad. Fraternalmente Presos políticos con conciencia
digna y libertaria Resistencia, Autonomía, Soberanía y Acción. Fraternalmente. RASA |
|||
|
|
|||
Cárceles de Colombia, agosto 2005
A propósito del artículo presentado en el mes de mayo de 2005, exponiendo aspectos de una de las tantas remisiones carcelarias que debe realizar el Instituto Nacional Penitenciario INPEC, semana a semana a largas distancias por vía terrestre . Estos traslados y remisiones son de criterios generales y establecidos en el Régimen Penitenciario Colombiano, quienes los efectúan, obedecen a esos criterios, es su trabajo, son sus funciones, es la forma de ganar el salario por el empleo que lograron obtener para su sustento y el de sus familias, ellos y ellas cumplen con el deber del trabajo, con la disciplina y control que deben seguir en estas remisiones y con los elementos que les son disponibles. Pero sin las fuertes y agrestes condiciones CONDICIONES a las que nos vemos abocados, quienes por cumplir las diligencias judiciales debemos ser llevados a grandes distancias de nuestros sitios de reclusión. Somos sindicadas y sindicados con 9, 12, 24 o más meses de encierro; la cárcel entre otras cosas produce perdida de capacidades físicas y de salud por las adversidades que aquí se viven, es apenas lógico que el paso brusco de la monotonía y la quietud a la velocidad dentro de un furgón cerrado y muy poco aireado, produzca mareos, malestar físico y debilitamiento sicológico, esto no solo nos sucede a las mujeres, he visto hombres de contextura fuerte pasar por las mismas situaciones desagradables, e inclusive una que otra persona de la guardia. Escribí, por que necesitaba hacer un llamado humanitario sobre las condiciones de remisiones, que como dice el dicho popular, “Hasta que no se vive en carne propia, no se sabe lo que se siente “, y continúo en esta lid, para que se tenga en cuenta que somos SERES HUMANOS, PERSONAS, sindicadas y acusadas por políticas estatales, de haber cometido delitos, sujetos procésales de juzgamiento, donde se debe demostrar la culpabilidad o la inocencia etapa de mucho daño moral y carga sicológica irreparables. Estas remisiones y traslados, así sean para personas consideradas de extrema peligrosidad, por los organismos militares, de vigilancia, de Justicia y Gobierno; aunque se cataloguen de peores criaturas, merecen al menos una botella de agua y una comida en condiciones de dignidad humana La pretendida resocialización de presas y presos no se logra con criterios, de dureza y fuerza, la meta no esta lejos, esta en el corazón humano. Raquel Presos políticos con conciencia digna y
libertaria Fraternalmente. RASA |
|||
|
|||