SIEMPRE MUJERES
 

Cárceles de Colombia, Marzo 8, 2006.

Desde los socavones de la cárcel y en medio del murmullo de las voces, en zumbidos lastimeros y curiosos nos apresuramos a las rejas, cuando llega la nueva, a quien le acabaron de cortar las alas, o el alborozo por aquella a quien ya le devolvieron su libertad. Transcurren los días y las noches soñando que soñamos con derribar el muro de la ignominia que oprime nuestras vidas y rasgamos el velo del ensañamiento a las palabras, que un día pensamos, expresamos y lanzamos a los vientos, construyendo el camino hacia la libertad, derritiendo los cerrojos de la subyugación salvaje.

Somos mujeres, y además mujeres prisioneras en las cárceles del régimen, porque no les vasta con los dolores del parto ni con el llanto de nuestros hijos, no les vasta con vernos tristemente desdentadas, vestidas con harapos mendigando en las esquinas de las abrumadoras calles, nos sacaron de nuestras tierras y nos llevaron a una ciudad de hambre y desconsuelo, ¡nos llevaron a la cárcel! ... y se olvidaron... Sus ocupaciones, son grandes e importantes tratados políticos para poner en manos de foráneos nuestros territorios, dicen que por el bien de muchos pero es mal de todos. El pan y el agua de tus hijos y mis hijos ya no nos pertenecen, los poderosos opresores se los han servido, en la suculenta mesa del banquete ejecutivo, de aquellos que poseen un rancho, pero de ostentación y derroche, mientras con nuestras familias perdimos el rancho de vara y palma, donde pisábamos el suelo puro y nos alimentábamos de la calidez de las semillas de nuestra madre tierra.

Nos han obligado a llevar una vida de prisioneras, culpadas de los males del país, ¿ A caso nuestro encarcelamiento a servido para acabar con la corrupción en las altas líneas del gobierno? ¿A caso nuestro encarcelamiento ha servido para abrir los puños de la guerra, estrechar las manos y no acariciar las armas? ¿ A caso las casa de los pobres se han llenado de pan y no de lagrimas?...¡ Yo te afirmo que no! Porque unos corazones se han convertido en tanques blindados de guerra y destrucción y otros sublimes y ajenos se perdieron en el torrencial de las borrascas mañaneras.

Por eso extiendo mis manos, mi voz y mis palabras a todas aquellas mujeres que han hecho de su vida un poema de amor por la vida, luchando con la dignidad que la misma vida nos dotó.

Por ellos, por ellas y por todos fraternal y cariñoso saludo a las mujeres de las Organizaciones Sociales y del departamento de Arauca, de Colombia y del mundo entero, Ong’s de Derechos Humanos Nacionales e Internacionales, Sindicalistas y Obreras Campesinas, Indígenas, Grupos Religiosos y de acción Humanitaria, Madres cabezas de familia, Estudiantes, Jóvenes, Niñas, SIEMPRE MUJERES.

POEMA



El ruido de la cárcel

en vaivenes se estremece

de día los gritos

de noche los sollozos.

Los rayos de luz avivan a las mujeres

que presurosas recorremos los pasillos

en búsqueda de la gran puerta

la mágica puerta de acero

adornada con cerrojos dorados

adormilada con grises cadenas,

quieta, inmóvil, fría,

muda en su firmeza,

no deja pasar,

con ínfulas de pérfida arrogancia

crónica y displicente,

nos devuelve.

La estreches de las celdas,

nos espera.

Tendida sobre el planchon de sementó

La imaginación vuela...

Sale en libertad,

Regresa prisionera.

las ordenes inhumanas

nos confían en la sordidez de la distancia

RAQUEL

Con el abrazo de ayer, hoy y siempre en el Día Internacional de la MUJER.

Raquel.

Pres@s Polític@s

Con Conciencia Digna y Libertaria.

Resistencia, Autonomía, Soberanía, Acción