| Una gran filosofía no es la que instala la verdad definitiva, es la que produce una inquietud. Charles Péguy |
| Cambio climático y capitalismo |
|
|
| Escrito por Organizaciones Sociales | |
| miércoles, 30 de septiembre de 2009 | |
|
BOLETIN 141
En la cumbre de la ONU sobre el cambio climático, sale a flote la doble moral del capitalismo Partimos de la reflexión de la gran verdad: El capitalismo y su cultura consumista son los responsables no solamente del calentamiento global y de la catástrofe ecológica planetaria, sino del hambre, enfermedad y miseria de más de mil doscientos millones de personas en el mundo. Son los países industrializados los que han utilizado los avances científicos, técnicos y tecnológicos al servicio de las ambiciones del sistema capitalista mercantilista, los que no solamente han sobre explotado la potencialidad de los recursos naturales de la tierra, sino los que han contaminado la atmosfera con la emisión insostenible de gases tóxicos, los que han agotado la fertilidad y productividad del suelo, y han contaminado las reservas de agua potable. El capitalismo en su afán de acumular riqueza y promover la exagerada cultura del consumismo y derroche de energía, ha degradado en poco tiempo los recursos naturales que ha costado a la madre tierra millones de años de evolución. Un sistema salvaje deshumanizado, elitista e insostenible, que hoy pone en peligro de extinción a nuestra especie, que no ha entendido, que solo somos parte del complejo mundo de la vida, la cual permanecerá por encima de la existencia humana. En la resiente Asamblea de la ONU, para tratar el delicado tema del calentamiento global, causante del cambio climático, sale a flote el acostumbrado discurso de doble moral del capitalismo. No hay compromiso para cambiar el modelo de desarrollo catastrófico, solo discursos retóricos promeseros, cargados de cinismo de los países poderosos como los Estados Unidos de Norteamérica. Falta mayor voluntad política de este pequeño grupo de países depredadores, dueños de las grandes industrias contaminadoras, productores del masivo parque automotor y responsable de la mayor emisión de gases tóxicos. No se escucha el clamor de los países pobres, de los gobiernos de modelos alternativos emergentes y la voz de los pueblos, sobre la necesidad inaplazable del cambio de ese modelo destructivo. Por el contrario, mientras se pronuncian los discursos obsoletos e inmorales, se amenaza la Amazonía, avanza la privatización del agua, se planifican invasiones para apoderarse del petróleo de la faja del Orinoco y el medio Oriente, se instalan bases militares para hostigar procesos alternativos de cambio y se apoyan golpes militares. Por fortuna, crece la fuerza de resistencia, no solo a nivel de Sur América, sino del mundo, que rechaza el modelo y sus salvajes políticas. Por desgracia, los colombianos tenemos un presidente defensor a ultranza del modelo neoliberal e inmune tal vez, a la catástrofe inminente del cambio climático. El cambio climático es una realidad que trae consigo consecuencias incalculables para la humanidad y para muchas especies naturales en el planeta. Desde catástrofes por grandes inundaciones, sequias y desertificación de los suelos, hasta la profundización de la hambruna en el mundo, debido al impacto en la producción de alimentos y a la reducción de la biodiversidad en la tierra. Los países industrializados deben aceptar su responsabilidad de los gigantescos daños causados a la madre tierra, de los grandes males y sufrimientos a la humanidad, y pasar del discurso a las acciones concretas que generen cambios en el sistema, no para prolongar la permanencia del consumismo, sino para cambiar el modelo. Puesto que el capitalismo en si mismo no permite cambios, pues se sustenta el la máxima explotación de la naturaleza y de la fuerza de trabajo de las personas. Si realmente se quiere salvar el planeta y la especie humana, tenemos que alejarnos de la cultura depredadora del capitalismo y construir un modelo que reencuentre la humanidad con la naturaleza y haya respeto e igualdad entre los seres humanos, de lo contrario estamos condenados a desaparecer de nuestra única y contaminada nave espacial; La Pachamama. Departamento de Arauca, Colombia Septiembre 30 del 2009 ROMPIEDO LA MORDAZA POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO, OPINEMOS NO CALLEMOS |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|