El Imperialismo Y Sus Lacayos Contra Los Patriotas Latinoamericanos
Escrito por Organizaciones Sociales   
sábado, 21 de noviembre de 2009
 La guerra no es una cultura de América Latina, ... Estados Unidos de Norteamérica  ha hecho de la guerra un instrumento...

 

BOLETIN 146
ROMPIENDO LA MORDAZA
UNA ALTERNATIVA DE OPINION


El Imperialismo Y Sus Lacayos Contra Los Patriotas Latinoamericanos

 Como era de esperarse, la entrega total de la soberanía nacional colombiana a los Estados Unidos de Norteamérica, por parte de la oligarquía y el gobierno lacayo de Uribe Vélez, quien pasa a la historia como el vendedor de nuestra patria, genera reacciones y sentimiento de patriotismos en la mayoría de los pueblos y gobiernos progresistas latinoamericanos. El rechazo es total, por el peligro que representa para la paz de la región la ocupación militar gringa del territorio colombiano. Es un sentimiento que no solo representa la solidaridad con nuestro pueblo, sino que está acompañado de las dolorosas experiencias que ha dejado la intervención militar estado unidense en centro América, sur América y otras partes del mundo. Una historia de muerte, golpes de estado, magnicidio y guerra sucia para militar. Un proceso de dominación que hipócritamente se oculta en nombre de la democracia y la libertad, pero que todos sabemos que contiene el oscuro manto del saqueo de nuestras riquezas y la explotación de nuestros pueblos.


La guerra no es una cultura de América Latina, han sido precisamente los Estados Unidos de Norteamérica los que han hecho de la guerra un instrumento para superar sus crisis, generar dominación y apoderarse de las riquezas y territorios de otras naciones. Son sus lacayos de todo el mundo los que han mancillado la soberanía y la patria de nuestros pueblos. No es gratuito entonces que de manera cínica se emprendan una cruzada mediática de mentiras, por un lado para pretender justificar la ocupación militar gringa en el territorio colombiano, que desde todos los ángulos es una amenaza para la autodeterminación de los pueblos vecinos, y por otro lado para mostrar a los países que protestan, como los belicistas, que están llamando a la guerra. El presidente Chávez, de la República Bolivariana de Venezuela, no solo es un patriota de su nación, sino un patriota Latinoamericano, que  enfrenta la amenaza de los lacayos de su país, los lacayos del gobierno Colombiano y las oscuras intensiones del imperio contra las riquezas petroleras de Venezuela y contra el digno proceso de revolución socialista de su pueblo.

Con la ocupación militar gringa a Colombia y la oportuna reacción del gobierno venezolano y de su digno pueblo, se pone en evidencia las intensiones del imperio y sus lacayos contra los pueblos patriotas Latinoamericanos. Son muy significativos las movilizaciones y pronunciamientos en contra de esta amenaza y visibiliza también el grado de postración e indiferencia del pueblo colombiano, que por miedo o ignorancia se mantiene pasivo ante tamaña afrenta.   No podemos guardar más silencio, no solo ante la ilegalidad e inconstitucionalidad de ese acto apátrida, sino ante la amenaza que representa la ocupación militar para nuestra soberanía y posibilidades de una solución pacifica y dialogada al conflicto social y armado que ha desangrado nuestra patria. Tenemos que movilizarnos y protestar contra esta ocupación militar, es la única manera de defender nuestra soberanía de las macabras intensiones anexionistas del imperio. No podemos seguir permitiendo la manipulación y la mentira de los medios de comunicación, que son la caja de resonancia del imperio. Es urgente fortalecer un frente patriótico latinoamericano que rechace el regreso de la guerra sucia contra los procesos de cambio que lideran nuestros pueblos.

 

Como era de esperarse, la entrega total de la soberanía nacional colombiana a los Estados Unidos de Norteamérica, por parte de la oligarquía y el gobierno lacayo de Uribe Vélez, quien pasa a la historia como el vendedor de nuestra patria, genera reacciones y sentimiento de patriotismos en la mayoría de los pueblos y gobiernos progresistas latinoamericanos. El rechazo es total, por el peligro que representa para la paz de la región la ocupación militar gringa del territorio colombiano. Es un sentimiento que no solo representa la solidaridad con nuestro pueblo, sino que está acompañado de las dolorosas experiencias que ha dejado la intervención militar estado unidense en centro América, sur América y otras partes del mundo. Una historia de muerte, golpes de estado, magnicidio y guerra sucia para militar. Un proceso de dominación que hipócritamente se oculta en nombre de la democracia y la libertad, pero que todos sabemos que contiene el oscuro manto del saqueo de nuestras riquezas y la explotación de nuestros pueblos.

La guerra no es una cultura de América Latina, han sido precisamente los Estados Unidos de Norteamérica los que han hecho de la guerra un instrumento para superar sus crisis, generar dominación y apoderarse de las riquezas y territorios de otras naciones. Son sus lacayos de todo el mundo los que han mancillado la soberanía y la patria de nuestros pueblos. No es gratuito entonces que de manera cínica se emprendan una cruzada mediática de mentiras, por un lado para pretender justificar la ocupación militar gringa en el territorio colombiano, que desde todos los ángulos es una amenaza para la autodeterminación de los pueblos vecinos, y por otro lado para mostrar a los países que protestan, como los belicistas, que están llamando a la guerra. El presidente Chávez, de la República Bolivariana de Venezuela, no solo es un patriota de su nación, sino un patriota Latinoamericano, que  enfrenta la amenaza de los lacayos de su país, los lacayos del gobierno Colombiano y las oscuras intensiones del imperio contra las riquezas petroleras de Venezuela y contra el digno proceso de revolución socialista de su pueblo.

 Con la ocupación militar gringa a Colombia y la oportuna reacción del gobierno venezolano y de su digno pueblo, se pone en evidencia las intensiones del imperio y sus lacayos contra los pueblos patriotas Latinoamericanos. Son muy significativos las movilizaciones y pronunciamientos en contra de esta amenaza y visibiliza también el grado de postración e indiferencia del pueblo colombiano, que por miedo o ignorancia se mantiene pasivo ante tamaña afrenta.   No podemos guardar más silencio, no solo ante la ilegalidad e inconstitucionalidad de ese acto apátrida, sino ante la amenaza que representa la ocupación militar para nuestra soberanía y posibilidades de una solución pacifica y dialogada al conflicto social y armado que ha desangrado nuestra patria. Tenemos que movilizarnos y protestar contra esta ocupación militar, es la única manera de defender nuestra soberanía de las macabras intensiones anexionistas del imperio. No podemos seguir permitiendo la manipulación y la mentira de los medios de comunicación, que son la caja de resonancia del imperio. Es urgente fortalecer un frente patriótico latinoamericano que rechace el regreso de la guerra sucia contra los procesos de cambio que lideran nuestros pueblos.
 

Departamento de Arauca, Colombia Noviembre 20 del 2009

ROMPIEDO LA MORDAZA POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO, OPINEMOS NO CALLEMOS
 
Modificado el ( lunes, 30 de noviembre de 2009 )